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Un saludo para Lotty

El martes pasado falleció una amiga de mis padres, Lotty Inchauspe. No recuerdo haberme emocionado tanto por una muerte como me emocioné con la noticia de la muerte de Lotty.
Lotty era una de las personas más llenas de vida que alguna vez tuve el gusto de conocer. Lotty era simpática, alegre, chistosa y pícara. Y era también muy profunda en sus reflexiones, tenía una curiosidad única y con ella se podía conversar de todo, que te respondía siempre con enfoques innovadores y genuinos. Era, además, muy cariñosa.
Lotty era artista plástica, sus obras se pueden ver aquí. Su trabajo era alegre y siempre destacaba el aspecto más positivo de las cosas, la alegría que ella contagiaba a todos sus amigos y familiares. Lotty tenía el poder de influir sobre la vida de los demás con alegría, te hacía ver todo desde aspectpos tan diversos como originales. Estoy seguro que toda persona que la haya conocido reconocerá la influencia que generaba su afecto y carisma. En mi casa tengo dos de sus obras, que ella misma pintó y me regaló para cuando me mudé a vivir solo.
Me queda el mejor recuerdo de Lotty que es, como ella decía, “la amiga más graciosa”. Que empieces bien nuevamente, Lotty. Un beso desde acá abajo.

La revista BusinessWeek plantea el debate que está surgiendo en la sociedad americana: ¿el gobierno debe imponer impuestos a las transacciones online de e-commerce? Me parece una novedad que todavía no se ha debatido y que espero que el Gobierno pierda ante el sector privado.

La crisis internacional ha impactado fuerte en las perspectivas de recaudación de todos los gobiernos y lo obligó a tener creatividad en la forma de conseguir fondos. En Nueva York aprobaron esta ley que impone impuestos a todas las compras y ventas que se hagan en plataformas online. Amazon reclama uniformidad en la legislación (en el caso de que se replique en otras partes de Estados Unidos) y otros sitios como eBay directamente se oponen a la medida, con todo el lobby posible para frenarla en otros gobiernos municipales.

En principio me parece una medida que hará a Internet mucho más cerrada y que, en parte, pierda su esencia original. Además, tendrá un impacto directo en el precio de los productos que se ofrecen a través de los portales, ya que en gran parte son mucho menores que los que se pueden conseguir por productos nuevos en otras plataformas de venta.

Tendrá un impacto enorme en el trading de e-commerce y seguramente los usuarios lo reciban con frustración y negatividad. Además, será muy negativo para todos los pequeños comercios de retail que usan esas plataformas para lograr escala en la venta de sus productos.

Esperemos que las autoridades argentinas, que son muy rápidas para la aplicación de normas tributarias, elijan la opción de una Internet government-free. Sino, ¿qué podría pasar con modelos de negocios como el de MercadoLibre, DeRemate, DeAutos y todos los que replican la formula?

UPDATE: Infobae.com levantó esta nota de Ticker News, que pueden ver en este link. El medio no nos menciona pero la similitud entre una y otra nota es llamativa.

Acabo de terminar de leer esta interesante noticia publicada en Bloomberg: un bloggero de la Florida, en Estados Unidos, creó un blog contra Goldman Sachs en donde señala al ex banco de inversión como la razón de todos los males y el causante principal de la crisis internacional. De hecho, dice que esta corporación es “El Diablo” y “El Mal”. El hombre, llamado Mike Morgan, planea hacer lo mismo con Morgan Stanley, JP Morgan, CitiGroup y Bank of America, entre otros.

Es increíble la relevancia que logró en los Estados Unidos. A menos de un mes de crear el blog, Morgan ya supera el millón de visitas y creó un equipo especial para relizar webinars y presentaciones mostrando cómo, de acuerdo con él, el banco es responsable directo de la crisis. Recluta voluntarios para ayudarlo a procesar la información y, además, pide a sus lectores que compartan la información que tengan sobre el banco para subirlo en el blog. ¡Y tiene un montón de colaboradores!

El tema llegó tan lejos que Goldman Sachs le envió una carta documento en la que lo insta a cerrar el blog. Era de esperarse. El banco no iba a quedarse viendo cómo alguien lo desacreditaba. Lo primero que hizo Morgan con la carta documento fue subirla en el blog y dijo que iba a llevar el proceso hasta las últimas consecuencias. Elevó la apuesta. De hecho, tiene un equipo enorme de abogados que lo ayudan a planear estrategias sobre cómo mencionar a Goldman en su blog para que no haya un punto débil que lo obligue a cerrar el blog. Lo primero que se lee al entrar es:

This website has NOT been approved by Goldman Sachs, nor does this website have any affiliation with Goldman Sachs. This website was designed to provide information about Goldman Sachs direct from the public, and NOT from Goldman Sachs’s marketing and public relations departments. You may find the official Goldman Sachs website at http://www.goldmansachs.com/

Pareciera que Morgan lleva las de ganar porque su blog tomó relevancia y ahora es más difícil cerrarlo, callarlo o convencerlo de otro punto de vista. Me hace acordar a la lucha de David contra Goliat… Claramente el poder lo tiene Goldman pero Morgan parece haber encontrado una posición estratégica muy favorable.

Entonces, ¿hizo bien Goldman en enviarle una carta documento? ¿No sabía que eso iba a generar un conflicto mediático mayor? Creo que debieron haber tenido en cuenta esa variable porque las corporaciones son realmente muy inteligentes. Pero también creo que sabían que el tema podía ganar relevancia internacional (no es para menos que esta nota esté siendo escrita desde Argentina sobre un tema que no me toca ni de cerca). La pregunta es: ¿hubiese logrado un mejor resultado Goldman encarando, al menos en un primer tramo, el tema desde el relacionamiento y las PR? Les dejo la pregunta.

El año pasado cambié de trabajo y, con ello, mi recorrido de todas las mañanas. La distancia entre mi casa y el trabajo se extendió considerablemente y empecé a ser un usuario más del transporte público.

Hoy, mientras viajaba aplastado hacia el microcentro cerca de la barba de un vikingo de 2 metros y con el cuaderno de una estudiante clavado en mi hígado, se me ocurrió una pregunta: ¿qué estoy pagando cuando pago $1,2 de boleto? ¿Pago exclusivamente el transporte de un lado a otro? ¿O pago, además, la puntualidad del servicio y la comodidad del transporte?

Como esta última opción no se cumple, ya que hoy llegó con 15 minutos de retraso respecto del horario pactado y eso produjo una acumulación enorme de pasajeros que permitió que suban sólo dos en el colectivo (por suerte estaba primero en la fila); entonces tengo que entender que con el $1,2 del boleto pago exclusivamente el transporte de un lado a otro y no la comodidad ni la puntualidad del servicio.

Si lo que pago es exclusivamente el precio del transporte (a diferencia de la mayoría de los transportes públicos del mundo) entonces por qué las empresas que tienen las líneas concesionadas no hacen algo al respecto.

¿Por qué no un servicio premium? ¿Qué les parece la idea de lanzar una nueva línea, que cueste el doble que la tradicional y que ofrezca todo lo que el servicio tradicional no incluye? Lo peor es que el servicio de las líneas tradicionales es tan malo que sólo con cumplir con comodidad y puntualidad, esta nueva línea estaría dando un gran valor agregado al usuario.

Puede sonar injusto para el usuario regular (yo soy uno de ellos) porque supuestamente debemos exigir que el boleto incluya las promesas que la empresa hace al consumidor. Pero viajo tan mal que, a esta altura, yo pagaría un recargo por comodidad y puntualidad. La verdad que me costaría considerablemente más barato que un taxi, segmento contra el que compararía el servicio.

¿Por qué nadie piensa en opciones y todos nos acostumbramos a viajar tan mal?

Bonos por monedas

Los supermercados chinos aplicaron un sistema de canje para solucionar el problema de la escasez de monedas. La idea es entregar un bono al cliente cuando no se tenga cambio para darle el vuelto, que valdrá un 10% más en el momento de volver a realizar una compra.

Me parece una idea interesante, que tiene un atractivo comercial para el supermercado porque incentiva al cliente a volver a comprar al mismo establecimiento para canjear el voucher. El tema es evaluar si es verdaderamente un incentivo tener un 10% sobre $0,30 de vuelto… ¿Alguien volvería para canjear un monto tan pequeño?

Me parece que es una buena idea para armar un sistema de compra de vouchers para montos superiores: $20, $50 y $100. Ahí la diferencia es más grande y el incentivo es mayor, como con las tarjetas prepagas de telefonía celular.

En la primera quincena de marzo estuve de vacaciones en Colombia. Me encantó. ¡Qué lindo país! La gente educada me hizo vivir una experiencia que no voy a olvidar.

Pero lo que me sorprendió fue el prejuicio que uno tiene antes de conocer el país, alimentado en gran parte por un consenso sobre la violencia de la guerrilla y la proliferación de emprendedores vinculados con la producción, tráfico y distribución de drogas. ¿Es un prejuicio o es una realidad? ¿Es posible que convivan dos realidades, una violenta y otra apacible, digna y humilde?

Lo cierto es que me había creado una imagen que era distinta, por lejos, de lo que realmente viví en Cartagena de Indias. Los colombianos me parecieron una sociedad muy avanzada en el respeto, y lo logran a pesar de que claramente conviven con un enorme problema político vinculado ocn la guerrilla y la droga, que se profundiza aún más cuando los países vecinos se meten en su política interna (caso de Venezuela y Ecuador).

Un ejemplo de esto sucedió mientras yo estuve en Colombia. En ese momento, el juzgado electoral del país habilitó a que el chavismo se presente en las elecciones presidenciales con un candidato, en el caso de que junte más de 500 mil firmas en el país. Conociendo la historia reciente de las incursiones e insultos de Hugo Chávez a Álvaro Uribe y su intromisión en el rescate de secuestrados por la guerrilla, me parece que es una demostración de los colombianos de tolerancia y de transparencia democrática. ¿Se imaginan qué hubiera pasado si Uribe hubiera querido presentar un candidato a presidente en la Venezuela de Chávez? ¿Qué clase de teoría conspirativa hubiese aplicado el venezolano?

Más allá de todo, recomiendo visitar Colombia, es imposible ( o poco probable) que tengan una mala experiencia.

Ticker Friends

Es una nueva sección dentro del blog, que constará de hacer una misma pregunta a algunos amigos destacados, que expongan distintos puntos de vista sobre un mismo tema.

En el primer envío los invitados son: José Benegas, periodista radial y televisivo, abogado, director de NMP Network y blogger en No me parece; Luciano Dolber, blogger, ex director del diario Infobae, de Télam.com.ar y de Esparavos.com, el ex portal de deportes del grupo que lidera Daniel Hadad; Fernando Frías, director general de cuentas de RFB Lynch Partners; Ezequiel Daneri, online marketing manager de Bumeran; y Leandro Zanoni director de TercerClick y blogger en eBlog.

¿Cómo le afecta cotidianamente y en qué lo inspira a innovar la crisis económica internacional?

José Benegas: Me afecta no tener que lamentarme por haber perdido algún fondo que no tenía. Tener poco para perder en estas circunstancias es una verdadera calamidad. Hay que innovar en el enfoque de varios problemas, algo que tiene que ver con mi trabajo en radio, en mi blog y en NMP+Network, y darle la importancia que tiene al enorme daño que el viagra financiero mundial de la FED y los Bancos Centrales le hacen a las economías del mundo, mucho más grande que las tonterías que hacen gobiernos como los nuestros. Creo que es el momento en pensar en negocios reales, ahora que aunque no hay precios confiables todavía, lo son mucho más que en el jolgorio anterior a la crisis.

Leandro Zanoni: A diferencia de otros países, nosotros vivimos en crisis desde que nacemos. Por lo tanto, estamos más curtidos y acostumbrados a la improvisación, a actuar rápido, a estar atentos a las oportunidades que se presentan y a disfrutar más el presente sin tener la cabeza puesta en el futuro constantemente. Soy un optimista natural y no puedo evitarlo… aunque a veces quisiera! La crisis actual no me afecta tanto, sino lo contrario. En términos objetivos y datos duros, mi industria trasladada a mi agencia TercerClick -nuevos medios, publicidad y marketing digital- seguirá creciendo a medida que la crisis afecte cada vez más a los medios tradicionales. Y en lo personal, la crisis me obliga a tener más reflejos, mayor reacción y creatividad para ofrecerle a las marcas campañas y soluciones que los ayuden a equilibrar sus necesidades con sus presupuestos. Y este nuevo panorama lo tomo como un desafío personal y profesional. Lo único que deseo es que la gente afectada con esta crisis pueda recuperarse lo antes posible.

Luciano Dolber: La crisis económica internacional me afecta socialmente, porque la inutilidad pública y la especulación privada, acá y en el resto del mundo, provocan una gran depresión colectiva, que muta en paranoia y termina por destruir cada rincón de cada diálogo en el mundo.

Ezequiel Daneri: En momentos de crisis uno se ve obligado a mantenerse informado constantemente. Creo que dedicar unos cuantos minutos por día a entender que es lo que está pasando y porqué, es lo que finalmente permite tomar mejores decisiones. La innovación es fundamental en los momentos de crisis, nos obliga lanzar nuevos productos y prestaciones enfocados aún más en el usuario. Las alianzas estratégicas y la búsqueda de partners se hacen fundamentales para seguir posicionando la marca y comunicar los nuevos lanzamientos.

Fernando Frías: Cuando percibí que mis ingresos podían ser menores este año, me plantee cómo estaba administrando mis gastos. La conclusión fue tajante: como el culo. Mucha comodidad en el día a día, planear viajes, etc. La crisis me disciplinó. Primero actualicé mi presupuesto mensual de ingresos versus egresos, blanqueando varios gastos. Algunas sorpresas: sólo por dejar de venir en auto (costo diario de $ 50 porque vivo en Tortuguitas) y almorzando “a conciencia” bajé en un 30% los gastos fijos. Volví a casa en tren, fue una experiencia para postear en otra ocasión… La crisis me inspiró a hacer cosas de sentido común que antes no hacía, como compartir el auto con vecinos para viajar al trabajo, almorzar buscando menús razonables, y sobre todo, entender que ahorrar todos los meses no es “sólo” una buena idea, es un fondo anticíclico clave viviendo en estos lares, donde cada 7/8 años cambian las cosas.

Leía hoy esta buena columna de opinión de La Nación, cuando me sorprendió el siguiente párrafo:

“Vivo en Montgomery Country, Maryland. Los maestros de aquí, que ganan un promedio de 67.000 dólares anuales, decidieron renunciar al 5% de aumento que estaba acordado para el año próximo, ahorrándole 89 millones de dólares al sistema escolar para que no haya que cerrar programas ni despedir maestros. Si los maestros pueden hacer ese sacrificio…”.

Me vino automáticamente esto a la cabeza. ¿Se solucionaría el conflicto docente si, en vez de hacer política, hiciéramos un esfuerzo?

Insólito debate

Es muy gracioso (o en todo caso, muy característico de nuestro país) que se esté debatiendo si deben adelantarse las elecciones legislativas en vez de estar pensando en nuevas e innovadoras propuestas e ideas para lograr sortear la crisis económica con el menor impacto posible en la economía. El problema de la Argentina no es la falta de gestión sino el exceso de política y poder.

La inteligencia colaborativa

La idea de este post me surgió cuando vi “Slumdog Millonaire”, la película de Danny Boyle, la más ganadora en la última entrega de los premios Oscar.

El personaje principal de la película, Jamal Malik, participa del famoso programa “Who wants to be a millonaire?”, un concurso de preguntas que van siendo cada vez más complejas y duplicando el dinero cada vez que se responde correctamente. Las respuestas son mutiple choice.

El concurso se caracteriza por tener algunas particularidades. Cuando el participante duda sobre su propio conocimiento o si directamente no sabe la respuesta, entonces tiene algunas herramientas para sortear la situación. Puede pedir “Hacer una llamada telefónica”, para llamar a algún conocido y que le diga la respuesta; “50/50″, para descartar el 50% de las respuestas del multiple choice y “Preguntarle a la audiencia”.

Este último punto es el interesante. ¿Cómo funciona? Cada uno de los asistentes que componen la audiencia tiene un control con los cinco botones de las respuestas posibles. Cada uno responde de acuerdo con su criterio individual y no puede ser influido por el asistente contiguo, cada decisión es absolutamente individual. Una vez que todos respondieron, el sistema arroja el resultado de los porcentajes totales de la audiencia al concursante. O sea, “la decisión de la audiencia”, la decisión agregada de cada una de las decisiones individuales. Por ejemplo, que un 35% eligió la respuesta B como correcta, un 25% la respuesta D, un 15% la respuesta E y C, respectivamente, y un 10% la respuesta A. De acuerdo con la estadística del programa (el real, no el de la película), “la decisión de la audiencia” rara vez se equivoca y sus respuestas tienen casi un 95% de eficiencia.

¿Por qué se produce esto? Hace un año me compré un libro llamado “The wisdom of crowds”, de James Surowiecki, cuya hipótesis es que la información agregada de los grupos con cierta diversidad produce decisiones que, en la mayoría de los casos, son más acertadas e inteligentes que las que hubiera hecho cualquier miembro del grupo individualmente. O sea, que las distintas decisiones individuales agregadas entregan una decisión final que es más acertada que la de cada individuo en particular. Para que esto se produzca, señala Surowiecki, se tiene que cumplir la condición de que cada individuo no debe ser influido por otro, o sea, no se debe producir política interna en el grupo; y que el grupo tenga diversidad.

Surowiecki da un ejemplo que es muy parecido al de “Who wants to be a millonaire?”. En una feria de campo, un hombre hace un concurso entre todos los asistentes: pone una vaca en un corral y les propone que intenten acertar el peso del animal. El que se aproxime más al peso, se lleva la vaca de premio. A cambio, les vende un cupón para participar.

Participaron unas 70 personas, que conformaban un grupo realmente diverso: personas vinculadas con el negocio del campo y otros que nunca habían visto una vaca viva, gente con distintos grados de educación formal, de distintas nacionalidades y de distintas edades.

La vaca pesaba 450 kilos. Ganó un individuo que arriesgó que pesaba 445 kilos, unos 5 kilos de error. Lo asombroso del asunto es que el promedio de las 70 respuestas (lo que en “Slumdog…” podríamos llamar “la audiencia”) era de 449 kilos. Eso significa que, en conjunto, las estimaciones individuales agregadas sólo tuvieron 1 kilo de error sobre el peso real. Eso es una eficiencia cercana al 100 por ciento. El libro incluye otros ejemplos similares.

Con lo cual, en “Who wants to be a millonaire?”, siempre es mejor opción elegir “Preguntarle a la audiencia” de las tres opciones que otorga el juego, puesto que es la que dará el resultado más ajustado. Sin embargo, en “Slumdog Millonaire”, el personaje principal utiliza todas las herramientas… ¡Menos esa! De hecho, en la pregunta final, elige la llamada telefónica, que es la menos eficiente de las opciones, porque significa consultar a una sola persona. Pero esa llamada, aunque es la menos eficiente, es necesaria para la resolución de la trama de la película, porque es la que finalmente vincula al personaje principal con su amor histórico.

Conclusión: la ficción ante todo.

Hace unos días llegó de UK un paper muy interesante de nuestra firma sobre las consecuencias que tendrá la actual crisis en el sistema bancario. De acuerdo con el punto de vista del paper, el sistema bancario sufrirá seis cambios profundos, relacionados con:

1. un desplazamiento acelerado del poder económico hacia Oriente;
2. una forma más simple y transparente de servicios bancarios basados en un modelo bancario más clásico;
3. una mayor intervención por parte de los gobiernos, planteando importantes conflictos de intereses;
4. una estructura de gobernabilidad más estricta basada en la regulación nacional e internacional;
5. una mayor presión fiscal;
6. y la necesidad de modelos de negocios sustentables que hagan que las entidades financieras se desplacen desde la supervivencia hacia estrategias de más largo plazo.

Me resulta particularmente interesante el punto que menciona que el sistema volverá a un modelo bancario más clásico, basado en el negocio original de los bancos: la intermediación. De hecho, no es gratuito el éxito que tuvieron inicialmente las empresas de P2P Lending como Zopa y Prosper. Las dos firmas online funcionan como un nexo entre las personas que desean tomar dinero y las que buscan un rendimiento por prestarlo. Por este servicio cobran el 1% sobre el monto de la transacción realizada, lo que permite abaratar los costos de otorgamiento, administración y emisión de préstamos.

Hace mucho que no sigo los números de Zopa y Prosper y no sabría decir con exactitud cómo les afectó la crisis. Creo que sería interesante saber si las estimaciones proyectan un negocio sustentable a largo plazo o si están teniendo problemas serios de reajuste de las tasas de sus préstamos. Lo cierto es que el promedio de plazo de los créditos no superaba los 24 meses, lo que reduce el problema de un aumento incontrolable de la morosidad.

Oscars

De las películas más nominadas a los Oscar, vi tres: “Slumdog Millonaire”, “Milk” y “The Wrestler”. La primera, ganadora del Oscar a la mejor película 2009, me gustó pero no me produjo más que un par de sensaciones emocionantes. No tiene suspenso ni buenas actuaciones, muestra una realidad demasiado dura por momentos y demasiado blanda en otros y la trama me resultó un poco inverosímil (en India, con más de 1.000 millones de habitantes, un personaje que encuentra por casualidad con la misma persona en más de dos ocasiones… ¿Cuál es la probabilidad de que eso pase?).

En Milk, por el cual Sean Penn se llevó el Oscar al mejor actor 2009, me quedé dormido. Aunque no pude terminarla, lo que vi de la interpretación de Sean Penn me resultó muy atractiva y convincente. Pero no encontré mucho más.

Ahora, por lejos, “The Wrestler” me pareció la mejor película de las tres. No quiero que suene snob lo que digo. Puede parecerlo porque, de las tres, “The Wrestler” es la única que no ganó Oscars. Lo que quiero decir es que la actuación de Micky Rourke en esta película es verdaderamente una joya del cine. Eso que dicen que los actores “deben meterse en la piel del personaje” es exactamente lo que logra Rourke en esta película de Darren Aronofsky (también director de “Pi” y “Réquiem para un sueño”).

El personaje Randy “The Ram” Robinson encaja perfecto con Rourke: un luchador en el apogeo de su decadencia, la historia de vida de Rourke es muy similar a la de su personaje. Rourke demuestra, luego de tantos años, que su nivel de interpretación sigue tan vivo como nunca y que los años dieron madurez a su experiencia actoral. La película, que no tiene una trama inteligente ni verdaderamente ágil, cae directamente sobre los hombros de la interpretación de Rourke, que la convierte en un disfrute continuo de su gran capacidad.

Es una pena que Rourke no haya ganado el Oscar al mejor actor porque considero que su interpretación en “The Wrestler” es, por mucho, de mayor calidad que la de Sean Penn en “Milk”.

Change, can we believe in?

Una buena “reflexión en voz alta” sobre la real probabilidad de que Obama logre imponer el cambio que prometió en la campaña y sobre las complicaciones de la crisis mundial.

Lo cierto es que, otro empresario y analista, defensor de Obama, muestra un escenario no tan esperanzador sobre las medidas que tomó Obama en su primer mes como presidente.

Al menos por las reuniones que mantuve en las últimas semanas, Obama tiene una muy buena imagen entre los ejecutivos argentinos. Creo que se debe, en parte, al snobismo que representa estar en línea con las ideas del “primer presidente negro de la historia de los EE.UU.”. Es como un must, aunque nada tenga que ver con las decisiones que toma. Esta idea de que algunos sectores del establishment norteamericano están en desacuerdo con las decisiones de Obama (las erradas elecciones de Tom Daschle para la Secretaria de Salud y la de Timothy Geithner para la Secretaría del Tesoro, entre otras) y de que hasta los propios demócratas se opusieron a algunas leyes promovidas por su equipo, parecen no tener repercusión en el escenario argentino.

Sábado I

Hace unos meses atrás tuve una larga licencia en el trabajo por una complicada fractura del dedo anular de la mano derecha. Aproveché ese tiempo para retomar la lectura por placer, ya que cerca del 75% de lo que leo cotidianamente está centrado en responsabilidades.

Uno de los libros que me gustó fue El curioso incidente del perro a la medianoche, de Mark Haddon, que ya comenté. El otro fue Sábado, de Ian McEwan. Esperaba una novela moderna y ágil y me encontré con una historia descriptiva y lenta. Fue una decepción de expectativas pero también fue un hallazgo sorprendente.

Sábado cuenta cómo es la vida de un neurocirujano en Londres, en 2003, cómo está establecida su familia y cómo la cotidianeidad de un sábado cualquiera se ve interrempida por una serie de hechos desafortunados. Lo más jugoso del asunto son las conclusiones del protagonista cuando mira en perspectiva ese sábado tan inusual. El libro está marcado por los atentados terroristas y una visión política muy formada e influida por el 9/11, ya que fue escrito poco tiempo después de ese incidente. Hay algunos diálogos sobre política entre el neurocirujano y su hijo que son verdaderamente imperdibles.

Cuando leí Sábado, yo estaba muy influido aún por la reciente operación de mi dedo. Caractericé automáticamente al neurocirujano protagonista en Londres como el cirujano que me operó el dedo por la fractura, en el Mater Dei.

Resultó una experiencia reveladora. Me convertí entonces en un curioso observador cada vez que me tocaba ir al consultorio del cirujano. En la operación, debieron usar un clavo y un botón para unir la parte fracturada de mi falange, lo que resultó en que tenga que volver al quirófano un mes y medio después, para extraer los dos elementos de mi dedo. Ese día fui un fiel observador: la actitud simpática y tranquilizadora de las enfermeras; el largo cuestionario sobre alergias y demás anomalidades en mi fisiología; la bata, el gorrito y las sandalias reglamentarias; la blancura e higiene de los largos pasillos; el frío aroma; la tranquilidad del cirujano y de su equipo; la camilla del quirófano y las potentes luces que iluminan el cuerpo de la víctima; los instrumentos de operación; los diversos y ordenados bisturíes.

Me acosté en la camilla, con los ojos puestos en las luces del quirófano. Todo estaba listo, excepto el anestesista. Se había retrasado y no podíamos empezar. Llegó quince minutos tarde, con la bata a medio atar, me miró y me dijo: “Devuelta vos, varón”. La frase y su retraso me generaron sospechas y un poco de temor. No me gustó ese “varón” final pero, al mismo tiempo, lo asocié con algo autóctono de su personalidad. Existe una magia en los anestesistas que me resulta atrapante: la capacidad química para tumbarte como una piedra y que no recuerdes absolutamente nada por el lapso que dura una operación. Le respondí, seco: “Sí, devuelta yo”.

En ese momento, el cirujano comenzó a sacar la venda de mi mano derecha y expuso el dedo al aire. Era un pedazo de carne hinchada, con un clavo que se introducía por la parte superior, un marcado corte en el costado inferior y el botón (muy similar al de la muñeca de un saco) cosido por debajo de la yema. Casi simultáneamente sentí mi mano izquierda y vi en primer plano la cara del “varón”. Me dijo: “Tranquilo, abrí y cerrá la mano izquierda con fuerza y sólo pará cuando yo te diga”. Lo hice durante algunos segundos y luego desistí. Se dio cuenta y me retó: “Seguí abriendo y cerrando, no pares”. Retomé el torpe ejercicio. Giré mi cabeza hacia el costado derecho y ahí estaba el cirujano, que ya empezaba a limpiar con iodo la herida. “Mirá para otro lado”, me dijo con constancia de conocimiento, ya que soy muy impresionable.

Cuando miré nuevamente hacia la izquierda el anestesista sostenía mi mano con su izquierda, mientras en la derecha llevaba una jeringa: “Vas a sentir un pinchacito”. Eso fue lo último que escuché.

Shipwreck

Esta clase de noticias me parece muy interesante.

Me sorprendieron las declaraciones del tenista Martín Vasallo Argüello sobre Diego Maradona.

Primero, porque me resultó una idea torpe acusar a alguien de “usar remeras de Cavallo” o de “ser amigo de Menem”. No me parece que eso sea una acusación y creo que cada uno puede analizar la realidad política y económica con diferentes posturas, incluso con un cambio de opinión en el tiempo.

Se tiende a demonizar agresivamente a la década del ‘90, a sus funcionarios y a las decisiones políticas y económicas. Creo que es una postura extremista influida por el Gobierno actual y que sólo vamos a entender mejor lo sucedido en los ‘90 y sus repercusiones, a la luz de una historia más imparcial y objetiva, con el paso del tiempo. En principio, creo que se trató de una camada de dirigentes mucho mejor preparados académica y profesionalmente que los actuales. Domingo Cavallo fue summa cum laude en Harvard y es el mejor promedio argentino en la historia de esa universidad. Carlos Fernández, el actual ministro, no tiene siquiera un master local y no posee experiencia en el extranjero. De hecho, en la página web del Ministerio de Economía ni siquiera está cargado su CV o una breve descripción de su perfil profesional.

Segundo, me parece que el tenista, con poca relevancia siquiera en el ranking de ATP, es víctima de la corrección política y social argentina. Debe ser uno de los pocos lugares en el mundo (fuera de algunos países árabes) en que se defiende con tanto entusiasmo a Cuba como un lugar utópico y se ataca con tanta vehemencia a los Estados Unidos como la cuna del capitalismo y la competencia. Pero no se analiza en profundidad el desarrollo económico de la isla, la condiciones de vida para su pueblo, el acceso a los bienes y la tortura política de manipulación que sufren sus ciudadanos desde hace 50 años. No pretendo que un tenista haga eso pero Vasallo Argüello tampoco hace referencia a uno de los valores más indiscutidos de los Estados Unidos, que es la libertad, algo que en Cuba no existe. Más aún, tampoco señala el impresionante grado de desarrollo de la medicina norteamericana, que ostenta 77 premios Nobel de Fisiología y Medicina en su historia desde el año 1901. Cuba no tiene ninguno.

Esta clase de acusaciones tan livianas -incluso aunque sean a Maradona, que es el “Rey de las Acusaciones Livianas”- están hechas sobre la base del deconocimiento.

El curioso incidente

El curioso incidente del perro a medianoche es la novela que acabo de terminar de leer, cuyo autor es el escritor británico Mark Haddon. El título de la novela es una cita a un comentario hecho por el detective de ficción Sherlock Holmes en el cuento Silver Blaze de Sir Arthur Conan Doyle.

Es un libro muy inspiracional. Trata de un modo conmovedor la travesía de Christopher Boone, un joven autista de 15 años, sumamente inteligente, que descubre algunos aspectos de su vida que son muy distintos a lo que él creía hasta el momento. A partir de allí, con sus claras limitaciones, recurre a la lógica -de manera absurda por momentos- para resolver esa serie de problemas.

Es un libro con humor, drama y acción: entretenido y educativo. Lo recomiendo.

Copado

Acaba de lanzarse en Argentina un sitio web que ya está dando que hablar: Copada. Se trata de una especie de página de información colaborativa, en la que los usuarios suben sus noticias preferidas y el resto de la comunidad vota las que consideran que son más relevantes. De esta manera, es la comunidad la que brinda la importancia a las noticias que quiere leer y no un editor que, de acuerdo con su criterio personal, decide por una cantidad enorme de lectores. La idea es buenísima: ya es un éxito en España y los Estados Unidos.

El nuevo emprendimiento está encabezado por Alec Oxenford y Martín Varsavsky . También participa, en mayor medida pero menos mediático, Mariano Amartino, el bloggeros más importante de la Argentina, dueño de Denken Uber y Celularis.

Link a Copada.

Stay hungry, stay foolish

Steve Jobs Commencement Speach at Stanford

Es la frase que dejó Steve Jobs en su discurso para los alumnos de graduación de la Universidad de Stanford. Y una frase que sigue dando vueltas en la cabeza. Stay hungry, stay foolish.

Tributo

Luciano Pavarotti murió y dejó su gran voz a todos nosotros. Aquí, Ave María para disfrutar.

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